Papelito habla: Zacatecas blinda el patrimonio familiar con escrituras y certeza jurídica

En Zacatecas, las autoridades le han agarrado la onda a este problema y han entendido que la verdadera justicia social no termina con la entrega de las llaves, sino con el «papelito» en la mano.

El programa de vivienda impulsado por el gobernador David Monreal Ávila y el Gobierno Federal trae un componente jurídico que vale oro molido. No se trata solo de levantar fraccionamientos a diestra y siniestra, sino de regularizar la tenencia de la tierra. Porque, seamos honestos, de nada sirve tener cuatro paredes si vives con el miedo de que mañana te las quiten.

Para blindar el patrimonio de la gente, se han puesto en marcha 6,000 acciones de titulación a través del Instituto Nacional del Suelo Sustentable (INSUS). Esto significa que seis mil familias dejarán de vivir en la incertidumbre y pasarán a ser, con todas las de la ley, dueños de su pedacito de tierra. ¡Eso sí es dormir tranquilo!

A esto hay que sumarle los 5,000 certificados parcelarios que se están entregando vía el Registro Agrario Nacional (RAN). Este movimiento es clave para ordenar el crecimiento urbano y darle su lugar a la gente del campo que, muchas veces, ha sido la más olvidada en los planes de desarrollo habitacional.

El gobernador fue muy claro al señalar que la vivienda es el bien más preciado para el ser humano. Y tiene razón. Tener certeza jurídica sobre tu casa es sinónimo de paz mental, de saber que el esfuerzo de toda una vida no se va a ir por la borda por un pleito legal o una tranza burocrática. Es transformar una posesión en un legado para los hijos.

El enfoque es democratizar el suelo. Con la participación de la CONAVI y el Infonavit, se está permitiendo que trabajadores de ingresos bajos y sectores vulnerables accedan a esta seguridad legal. Ya no es un privilegio de unos cuantos tener todo en regla; ahora es un derecho que se está haciendo valer en los hechos.

Y ojo, que también hay corazón en este programa. Se contemplan casi 3,000 apoyos para mejoramiento de vivienda. Esto va para la raza que ya tiene su cantón pero que necesita una manita de gato, ya sea rehabilitando espacios o recibiendo ayuda para liquidar adeudos viejos que nomás no dejaban avanzar.

La «certeza jurídica» suena a término de abogado aburrido, pero en la calle se traduce en dignidad. Es la diferencia entre ser un ocupante y ser un propietario. En Zacatecas se están asegurando de que las nuevas 26,000 viviendas nazcan bien, con todos sus papeles en regla desde el primer día.

Al final del día, estas acciones son el cimiento más sólido para la paz pública. Cuando una familia tiene su casa segura y escriturada, la comunidad entera se estabiliza. Zacatecas está dando una cátedra de que gobernar es también poner orden en los papeles para que la gente viva feliz y sin sobresaltos.

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